23 de octubre de 2010

Una mañana

Suena la alarma. No sé si es por eso que los días no van siempre bien, ¿por qué no me puedo levantar cuando el cuerpo me lo pida? No señor, la hora que empieza el intitulo, bueno, a decir verdad una hora o más antes… y… ¿quién ha decidido que tengo que ir? Está claro que me obligan, a todos nos obligan, i si no es esto es trabajar. Incluso los discapacitados están obligados a ir a un centro a partir de los siete años. Pero qué locura es esta? Todos trabajando, estudiando...Manteniendo todo el mundo ocupado, no me extraña que nadie se pare a pensar qué hace en general, a dónde le está llevando la vida… ¿quién lo decide? Ni idea, pero nadie hace nada.

Con lo bien que se está en la camita y ahora me tengo que levantar para ir a estudiar, para asegurarme un buen futuro, para… yo que sé! Pero a veces me pregunto si vale la pena. Sí, supongo que en el mundo que vivimos en estos tiempos sí. Pero… me lo imagino todo distinto, realmente seria todo distinto con sólo eliminar éstas dos cosas: los estudios y el trabajo, por lo menos tal cómo los consideramos ahora. Creo que abría un lapsus, nadie sabría que hacer, sólo espero que durase poco, si no seria muy mala señal.

Bueno, mientras pienso todos estos liosos pensamientos, bueno, mejor que valláis acostumbrando porque mis pensamientos son así, me levanto por fin de a cama y medio a ciegas enciendo la luz y me visto. Miro la ropa que me elegí ayer por la noche y no me acaba de convencer, cosa que me lleva a cambiármela una y otra vez hasta que veo que se me ha hecho tarde, entonces me decido. Unos tejanos oscuros un poco agujereados, una camiseta azul eléctrico con unos botones muy bonitos delante, aún de manga larga porque estamos en febrero, y un jersey largo gris de botones. Cojo mi mochila, ya con los libros preparados, un fular con estampados de diferentes azules y bajo las escaleras, dirigiéndome a la cocina, dónde como algo rápido y escapo. Me dirijo a la parada de autobús, ya que yo vivo en un pueblo pequeño, dónde no hay instituto al que voy está a 15 minutos en coche (o autobús).

2 comentarios:

The Little dijo...

A veces lo he pensado, pero yo al revés. A ver si me explico. Quiero decir que para mi si que significa algo el trabajar y estudiar. Es enriquecerse, conocer cosas, entender nuevas definiciones, y es que a mi me gusta estudiar. ¿Entonces por que no estudiar eternamente...?
Porqué no podemos estudiarlo todo y como dijo un sabio:
La práctica sin teoría es tontería.
La teoría sin práctica es una memez.

Lyla dijo...

A mi también me gusta estudiar; pero no cómo se hace hoy en día. Además, hoy sólo se permite estudiar una pequeña sección de todo lo que hay; lo otro queda, para nosotros, en la sombra.
Pero pensando en positivo... intentaré ser una buena estudiante y estudiar todas las cosas que se me permita.