6 de diciembre de 2010

Princesa en un mundo real


Había una vez una princesa.
No era princesa por ser de sangre noble o real; era princesa por tener alma noble. Pero eso, en realidad nadie lo sabía.
Ella vivía en un mundo real, sin magia, sin príncipes azules. Y por esa razón, se sentía sola y extraña.
Combatía día a día y luchaba para que una parte de ella, fuese como los demás. No se vestía con esos vestidos largos y hermosos que a ella tanto le hubiese gustado enfundar sino con unos tejanos ajustados, camisas de seda y sombreros estilosos; pero aún así, desprendía demasiado encanto para ser lo que pretendía aparentar. Asistía a escuela, estudiaba, quedaba de vez en cuando con alguna compañera y finalmente se refugiaba en sus libros; libros cargados de magia que la seducían y se la llevaban lejos de ese mundo real, aburrido, estresado y cada vez más sombrío.
Su otra parte, la que no luchaba para encajar, era seductora, amable, un poco orgullosa y caprichosa. Pero se estaba asfixiando.  Ella también quería salir y gritar libremente una canción sin sentido con una melodía llena de nostalgia.

Esa princesa estaba partida en dos y muy confusa.
Pero siguió adelante, dejando huellas esponjosas y sutiles a sus espaldas y nunca girándose para preguntarse si esos pasos eran correctos; pues en ese juego, estaba prohibido retroceder; entonces ¿para que preguntarse si eran correctas? 

6 comentarios:

Pía Baroja dijo...

Me gusta esta princesa. También me gusta la foto que le has puesto a la historia, encaja muy bien.
Me ha gustado el último párrafo, aunque me ha liado un poco.
Una chica fuerte, seguirás escribiendo sobre ella?
Besos :)

Lyla dijo...

No creo que siga escribiendo sobre ella.
La intención era un relato cortito.
Pero nunca digas nunca. Puede que algún día vuelva a aparecer por mi mente...

The Little dijo...

¿Me echabas de menos? Pues aquí estoy para decirte que me encanta esa princesa tuya. Es que es verdad, ¿porque una princesa tiene que tener las características de las princesas típicas? ¿A caso no podemos crear las princesas a nuestro gusto, retocarlas, modificarlas y obligarlas a hacer el camino que les marcamos? Para algo las palabras que escribimos tienen ese poder.
Para que alguien como tu, Lyla, invente princesas.

SoMbReReRa^^ dijo...

Hola!! Wow, tu blog es una pasada! me ha encantado; solo que he visto la imagen de la cabecera me ha gustado ;)
Tienes un blog precioso. ¡Te sigoo!!
Ah, y me encantan las fotos que tienes en la columna de la derecha (xD me encanta todo jaja)

Si quieres pasarte por mi blog, yo estaría encantada (y si me das tu opinión mejor ^^):
www.reinoetereo.blogspot.com

Besiitos!

Vale dijo...

YO TENGO UN PRINCIPE

lollipop dijo...

Yo tambien tengo un blog de princesas; miralo: http://diariodeunaprincesarebelde.blogspot.be/