24 de abril de 2011

Querido camping

Lo respiro en el aire al salir por la noche de casa. Fresco y agradable; aire de verano. No verano en general, no. Esos días de verano, esos 10 o 15 días que cada año pasamos allí, el mejor sitio del mundo. 
Ese sitio es muchas cosas y en resumen una.
Son los nervios de llegar, las lágrimas al salir; la risa durante la estada. Es tomar el sol consciente y contenta de los que te rodean, es sentir el frío del agua de la piscina de montaña. Es que te presten un jersey grande y que huele bien, porqué al caer la noche ha refrescado. Es todas las vueltas en bici de paquete, las noches mirando las estrellas, pasear ese perro que ni siquiera es tuyo. Es comer galletas envueltas en nocilla con los ojos vendados, es intentar no reír en esos cuentos que se supone que dan miedo. Es pasear por los campos antes de ir a ducharse escuchando música, tal vez esperando encontrarse alguien. Es hacer la cuenta atrás a partir de 350 días.
En resumen, es alegría y amor.
Además no siempre han sido todo flores, aunque el recuerdo si acaba siento éste. Puedo decir que mi más grandes pifiadas han sido allí, pero también mis mas bonitos recuerdos. Numerosas cosas he aprendido allí, a base de risas y lágrimas.
Son los millones de recuerdos que guardo con amor inmenso, recuerdos de hace ya, ocho años; que espero conservar SIEMPRE.

20 de abril de 2011

Evolucionar sin dejar de querer


Quiero evolucionar, cambiar. Pero a la vez, no quiero de dejar de querer lo que ahora quiero. Ahora esto me gusta, y desearía que fuese siempre así. No quiero que de aquí unos años, mire este CD o este libro y piense:
-¿Cómo me podía gustar esto?
No, quiero seguir amando todo lo que amo ahora, pero a la vez quiero cambiar y evolucionar.
¿acaso esto es posible?
No lo sé, pero lo descubriré.

17 de abril de 2011

Viajar












Me gustaría vivir viajando; sola  o acompañada; en bicicleta, tren, coche o caminando; con lluvia en el frío o brillar en el sol por el sud; visitar monumentos conocidos o perderme en callejones con salas de te o bosques de hadas. Observar un pájaro o un niño adornado con chocolate en los mofletes y imaginarse la vida de ambos, sus pensamientos. Moverse con el viento, sin planes; caer tumbada en una cama o en la tierra mojada y dormirse, y soñar que sueñas con un libro que pronto escribirás o tal vez con un país que no existe. Comer cosas deliciosas sin saber que son; quemarse la punta de la lengua con un café demasiado caliente en medio de un callejón helado. Mirar postales, imaginarse ese lugar cien años atrás, pensar aquella chica que tal vez, vestida con un vestido se seda rojo, pisó las mismas piedras y fijó la vista en el río, como tu. Saludar a la gente desconocida que sonríe, pero también a aquella malhumorada. Hacerse entender con miradas, gestos, o tal vez hablar en un idioma que ni siquiera conocías.
Vivir, soñar, descubrir, abrir los brazos para acoger gentilmente un mundo enorme.

16 de abril de 2011

Noticias

Perdonad por la ausencia, me sabe muy mal.
He estado con trabajos, exámenes... y esta última semana de intercambio en Francia; he visitado Nancy, París y Strasbourg. Hay que decir que son sitios de inspiración, así que espero publicar pronto.
También intentaré publicar alguna foto del viaje.
Hasta pronto, ¡espero!