15 de noviembre de 2011

Es como una estrella fugaz



Ella, tan solo ella, estirada en el extenso jardín verde del college irlandés. De vez en cuando se escapaba a hurtadillas para sentir la vida a su alrededor. Ésa en la que los búhos explicaban historias, el rocío aún no había llorado y la noche, protectora, lo cubría todo con su manto oscuro.  
Es como una estrella fugaz.
El amor, el escuchar una canción que despierta el sentimiento, el recuerdo y la añoranza, el vivir un libro intensamente.
¿Qué es la vida, sino una incesable noche de estrellas fugaces?
A ratos calmada. De golpe se ilumina todo y nos ciega, y una vez pasado, pensamos: ¿Qué fueron esos instantes de gloria? ¡Ah, sí! Eso era otra estrella fugaz.
Entonces suspira y sigue viviendo en la acogedora noche. 
En el firmamento hay muchas estrellas, -piensa- lo difícil es saber cuáles, cuándo y cuántas serán las fugaces. Sólo lo digo para aprovecharlas al máximo.

4 de noviembre de 2011

Pozos azules



Veía como él
                     caía
                             en su propia oscuridad. Se ahogaba en el pensamiento. Quería que viese en ella una pequeña luz, la luz que lo motivara a levantarse enérgicamente, a esbozar su típica sonrisa que iluminaria de una vez por todas sus ojos como pozos azules.
Algo le daba la fuerza para creer que ella podía devolverle la vida.