20 de junio de 2012

Goodbye




Sí, des de luego hacía demasiado tiempo que ese chico vivía en su pensamiento y no se merecía esa constancia.
Él había sido cruel; le había dado de beber del agua de su corazón, y después se había ido, dejándola sola en medio del desierto que era estar sin él.
Caminando lentamente, con la mirada fija en el horizonte, ella suspiró.
El cielo ya era del color del amor, el sol ya se había escondido y la arena que pisaban sus pies ya estaba a la temperatura perfecta.
Se llenó de coraje y poco a poco, fue dejando que todos los recuerdos la llenasen. Con los cinco sentidos bien receptivos.
La vista se llenó de sus sonrisas y miradas; el olfato del olor de su champú; la oída, de sus perfectas carcajadas y se sus dulces palabras susurradas; el tacto, de su cálida temperatura y se sus firmes músculos; finalmente, el gusto se llenó del sabor de sus labios.
Gozó de su presencia unos minutos, después, con valentía, los fue expulsando uno por uno. Las olas iban y venían, pero los recuerdos sólo cogían aquellas que se marchaban.
Para asegurarse de que todos se iban, su sumergió.
Cuando de él no quedó nada, ella salió del mar, desnuda, limpia, libre; feliz.

3 de junio de 2012

Dos relatos cortos

" Nadie quería decirle a que hora pasaría el tren. Lo veían tan cargado de maletas, que les daba pena explicarle que allí no había habido nunca ni vías de tren ni estación. "

"  No nos habíamos visto nunca, en ningún sitio, en ninguna ocasión, pero se parecía tanto a un vecino mío que me saludó cordialmente: él también se había confundido. "


Pere Calders
(traducciones, mías)