19 de noviembre de 2012

Escapar, correr y volar















Hay una lágrima que grita por salir a la superficie mientras mi alma y corazón se retuercen al sentirse encerrados y encadenados en estos muros de cemento duros y grises.
Oigo el tiempo pasar, lo oigo, gritándome tic-tac,
inicia en susurros suplicantes y acaba en gritos desgarradores que solo consiguen frustrarme.
Y quiero escucharlo y hacerle caso, pero me lo impiden, no puedo.

Me imagino y veo la vida fuera,
porque los rayos de luz se escurren entre la densa oscuridad de esta cárcel.
Y en un espejo veo todo lo que podría ser, si yo no estuviera
aquí. 

1 comentario:

Aino A. dijo...

Buah...
Me ha encantado muchisimo, de verdad(:
Un besito