25 de noviembre de 2012

Un presente continuo














Oigo el tic-tac de este reloj despintado que tengo a dos metros de distancia.
Un ruido que cada vez va más rápido, como una bomba de relojería que advierte su inminente explosión.
Se me come a mi, se come al mundo, de lo come todo; e impide que todo exista.
Destruiría todos los relojes del mundo, desde las campanas de los campanarios más altos hasta el más mísero reloj de pulsera de cualquier campesino.
Sin tiempo no habría pasado ni futuro, sólo un presente continuo. 
Un presente que evoluciona pero no pasa.
Un presente pasado y futuro.


Así no habría ninguna excusa para explotarnos. 

1 comentario:

Marta enjoyourlife dijo...

ME ENCANTA!
Me encanta lo que expresas y como lo haces... es qeu es simplemente genial!!!!

Sigue escribiendo!

PD: aquí tienes una nueva admiradora! :P