9 de febrero de 2013

Un pañuelo y una lágrima















Un pañuelo más usado.
Un pañuelo más en la esquina de la habitación.
Un pañuelo más mojado.

Un pañuelo menos utilizado.
Un pañuelo menos en la caja de cartón.
Un pañuelo menos deshecho por las lágrimas.


Una lágrima más ahogada.
Una lágrima más escondida.
Una lágrima más sin ser preguntada.

Una lágrima menos cayendo por la mejilla.
Una lágrima menos descubierta.
Una lágrima menos sin ser respuesta.

3 comentarios:

Las Mejores Cosas Al Amanecer dijo...

Precioso; uno de los mejores que has escrito, en mi opinión. Si no te importa, voy a ponerlo de estado en el Facebook ;)
Besos!

Joana

Lyla dijo...

¿En serio?
¡Vaya! Eso si que no me lo esperaba... ¡gracias a ti por leer, como siempre!
Me ha hecho gracia lo del Facebook, si, si, ningún problema.

Pía Baroja dijo...

Precioso.
Yo creo que no hay que ahogar el llanto. Si sale, puedes sentirte mejor luego. Otra cosa es que se esté cansada de llorar...
Me alegro un montón de volver a leerte :) Siempre será un placer!

Besos