19 de abril de 2013

Realidad deformante


-Era mi primer año como profesora, y por entonces... era joven, imaginativa y tenía toda clase de ideas para hacer con los alumnos. Aun no sabía los límites sobre lo que se puede hacer y lo que no. De que la realidad es muy diferente. 

Entonces calló unos segundos. Después siguió explicando a Plauto. Yo me quedé pensando. Y pensé en sus palabras sobre su primer año enseñando. Me hubiera gustado presenciar una de esas clases tan nuevas sobre las lenguas y cultura clásica. Pensé también en lo que muchos pierden al crecer. El creer que podemos cambiar la realidad. Y al final, es la realidad la que los acaba cambiando. 


5 de abril de 2013

Ese mundo donde los sueños no son más que sueños


Diana estaba sentada en el blanco y viejo banco en el que se sentaba cada día a contemplar ese pequeño trocito de mundo. De repente, sus pensamientos fueron interrumpidos por la brusca llegada de un trozo de papel amarillento, seguramente, arrancado por el viento de algún cuaderno. Estaba escrito. Parecía parte de un diario personal. Y, sin poder evitarlo, sintiéndose como Ricitos de Oro entrando en la cabaña de la familia de osos, leyó:

Mi gran miedo es acabar viviendo en ese mundo donde los sueños no son más que sueños y no se hacen realidad; donde los obstáculos se hacen grandes en vez de engrandecer a las personas; donde las ilusiones, el entusiasmo y la esperanza no son estrellas que guían los caminos sino estrellas fugaces que cayeron hace demasiado tiempo y demasiado rápido, dejándolo todo oscuro. 
No, yo no quiero vivir allí.  

1 de abril de 2013

Larga espera


Suelo, paredes, techo, batas; todo blanco.
Un ruido extraño producido por una máquina extraña en medio de un tenso silencio.
Un chico y una larga espera.
Un llanto que él esperaba que no fuera el de ella.
Podría recordar ese momento para siempre, o podría olvidarlo para nunca.
Todo dependía de la expresión que saldría por esa puerta escondida tras la esquina.
Podía cambiarlo todo, pero ojalá no cambiara nada.