16 de noviembre de 2013

Never Grow Up


"Crecer duele, a veces, cariño" esas palabras que fueron a su vez susurradas  con dulzura, retumbaban en su cabeza como un eco crescendo "Crecer (crecer) (crecer) duele (duele) (duele), a veces (a veces) (a veces), cariño (cariño) (cariño) ..."

Sí, fueron murmuradas con ternura, pero meses después, la realidad de su significado chocaba contra las paredes de su alma con un sabor completamente amargo.
Miraba las carcajadas despeocupadas de todos los niños y niñas que se cruzaba por las frías calles. 
Las envidiaba en silencio. 
Recordaba poder vivir en un libro durante días, saborearlo sin tener que angustiarse por la realidad; poder olvidarse de ella sin que esta la reclamara y la anclara en tierras grises y quemadas. Tristes.
Cómo todo era simple y alegre.
Recordó también como ella misma quería ser mayor, y no entendía a los adultos cuando le decían que se estaba mucho mejor siendo niño. Ella lo encontraba aburrido. 

Pero ahora, ahora deseaba volver a ser esa niña de pelo largo y lacio que, en el fondo, era tan feliz.